Bloque 4 · La caída, el pecado y la miseria del hombre (P. 21–29)
Texto para la lectura de la iglesia
P. 21. ¿Permaneció el hombre en aquel estado en que Dios lo creó al principio? R. Nuestros primeros padres, dejados a la libertad de su propia voluntad, por la tentación de Satanás transgredieron el mandamiento de Dios comiendo del fruto prohibido, y por ello cayeron del estado de inocencia en que fueron creados.
P. 22. ¿Cayó todo el género humano en aquella primera transgresión? R. Habiéndose hecho el pacto con Adán como persona pública, no solo para sí mismo, sino para su posteridad, todo el género humano que desciende de él por generación ordinaria pecó en él y cayó con él en aquella primera transgresión.
P. 23. ¿A qué estado redujo la caída al género humano? R. La caída redujo al género humano a un estado de pecado y de miseria.
P. 24. ¿Qué es el pecado? R. El pecado es toda falta de conformidad con cualquier ley de Dios, o transgresión de ella, dada como regla a la criatura racional.
P. 25. ¿En qué consiste la pecaminosidad de aquel estado en que cayó el hombre? R. La pecaminosidad de aquel estado en que cayó el hombre consiste en la culpa del primer pecado de Adán, la falta de aquella justicia en que fue creado, y la corrupción de su naturaleza, por la cual está completamente indispuesto, incapacitado y hecho opuesto a todo lo que es espiritualmente bueno, y enteramente inclinado a todo mal, y eso continuamente; lo cual se llama comúnmente pecado original, y del cual proceden todas las transgresiones actuales.
P. 26. ¿Cómo se transmite el pecado original de nuestros primeros padres a su posteridad? R. El pecado original se transmite de nuestros primeros padres a su posteridad por generación natural, de manera que todos los que proceden de ellos por esa vía son concebidos y nacidos en pecado.
P. 27. ¿Qué miseria trajo la caída sobre el género humano? R. La caída trajo sobre el género humano la pérdida de la comunión con Dios, su desagrado y maldición; de manera que somos por naturaleza hijos de ira, esclavos de Satanás, y justamente expuestos a todos los castigos en este mundo y en el venidero.
P. 28. ¿Cuáles son los castigos del pecado en este mundo? R. Los castigos del pecado en este mundo son, o bien interiores, como ceguera de mente, un sentido reprobado, fuertes engaños, dureza de corazón, horror de conciencia y afectos viles; o bien exteriores, como la maldición de Dios sobre las criaturas por causa nuestra, y todos los demás males que nos sobrevienen en nuestros cuerpos, nombres, bienes, relaciones y ocupaciones; junto con la muerte misma.
P. 29. ¿Cuáles son los castigos del pecado en el mundo venidero? R. Los castigos del pecado en el mundo venidero son la separación eterna de la consoladora presencia de Dios, y tormentos sumamente penosos en alma y cuerpo, sin intermisión, en el fuego del infierno para siempre.
