Bloque 4 · Cristo el Redentor: persona, oficios y estados (P. 21–28)

Texto para la lectura de la iglesia

P. 21. ¿Quién es el Redentor de los elegidos de Dios? R. El único Redentor de los elegidos de Dios es el Señor Jesucristo, quien, siendo el eterno Hijo de Dios, se hizo hombre; y así fue, y continúa siendo, Dios y hombre en dos naturalezas distintas y una sola persona, para siempre.

P. 22. ¿Cómo Cristo, siendo el Hijo de Dios, se hizo hombre? R. Cristo, el Hijo de Dios, se hizo hombre tomando para sí un cuerpo verdadero y un alma racional, siendo concebido por el poder del Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, y nacido de ella, mas sin pecado.

P. 23. ¿Qué oficios ejecuta Cristo como nuestro Redentor? R. Cristo, como nuestro Redentor, ejecuta los oficios de profeta, de sacerdote y de rey, tanto en su estado de humillación como en el de exaltación.

P. 24. ¿Cómo ejecuta Cristo el oficio de profeta? R. Cristo ejecuta el oficio de profeta revelándonos, por su Palabra y su Espíritu, la voluntad de Dios para nuestra salvación.

P. 25. ¿Cómo ejecuta Cristo el oficio de sacerdote? R. Cristo ejecuta el oficio de sacerdote ofreciéndose a sí mismo, una sola vez, como sacrificio para satisfacer la justicia divina y reconciliarnos con Dios, e intercediendo continuamente por nosotros.

P. 26. ¿Cómo ejecuta Cristo el oficio de rey? R. Cristo ejecuta el oficio de rey sujetándonos a sí mismo, gobernándonos y defendiéndonos, y refrenando y venciendo a todos los enemigos suyos y nuestros.

P. 27. ¿En qué consistió la humillación de Cristo? R. La humillación de Cristo consistió en nacer, y eso en baja condición; hecho bajo la ley; padeciendo las miserias de esta vida, la ira de Dios y la muerte maldita de la cruz; en ser sepultado y permanecer bajo el poder de la muerte por un tiempo.

P. 28. ¿En qué consiste la exaltación de Cristo? R. La exaltación de Cristo consiste en haber resucitado de los muertos al tercer día, en haber ascendido al cielo, en estar sentado a la diestra de Dios Padre, y en venir a juzgar al mundo en el día postrero.