Bloque 12 · La oración y el Padrenuestro (P. 98–107)

Texto para la lectura de la iglesia

P. 98. ¿Qué es la oración? R. La oración es un ofrecimiento de nuestros deseos a Dios, por cosas conformes a su voluntad, en el nombre de Cristo, con confesión de nuestros pecados y con agradecido reconocimiento de sus misericordias.

P. 99. ¿Qué regla ha dado Dios para dirigirnos en la oración? R. Toda la Palabra de Dios es útil para dirigirnos en la oración; pero la regla especial de dirección es aquella forma de oración que Cristo enseñó a sus discípulos, comúnmente llamada el Padrenuestro.

P. 100. ¿Qué nos enseña el prefacio del Padrenuestro? R. El prefacio del Padrenuestro, que es: «Padre nuestro que estás en los cielos», nos enseña a acercarnos a Dios con toda santa reverencia y confianza, como hijos a un padre capaz y pronto para ayudarnos; y que debemos orar con otros y por otros.

P. 101. ¿Qué pedimos en la primera petición? R. En la primera petición, que es: «Santificado sea tu nombre», pedimos que Dios nos haga capaces, a nosotros y a otros, de glorificarle en todo aquello por lo cual él se da a conocer, y que disponga todas las cosas para su propia gloria.

P. 102. ¿Qué pedimos en la segunda petición? R. En la segunda petición, que es: «Venga tu reino», pedimos que el reino de Satanás sea destruido; que el reino de la gracia sea adelantado, y que nosotros y otros seamos traídos a él y guardados en él; y que el reino de la gloria sea apresurado.

P. 103. ¿Qué pedimos en la tercera petición? R. En la tercera petición, que es: «Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra», pedimos que Dios, por su gracia, nos haga capaces y dispuestos a conocer su voluntad, obedecerla y someternos a ella en todas las cosas, como hacen los ángeles en el cielo.

P. 104. ¿Qué pedimos en la cuarta petición? R. En la cuarta petición, que es: «El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy», pedimos que, de la libre dádiva de Dios, recibamos una porción suficiente de las cosas buenas de esta vida, y que gocemos de su bendición con ellas.

P. 105. ¿Qué pedimos en la quinta petición? R. En la quinta petición, que es: «Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores», pedimos que Dios, por causa de Cristo, perdone gratuitamente todos nuestros pecados; lo cual nos sentimos tanto más animados a pedir, por cuanto por su gracia somos capacitados para perdonar de corazón a otros.

P. 106. ¿Qué pedimos en la sexta petición? R. En la sexta petición, que es: «Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal», pedimos que Dios, o nos guarde de ser tentados a pecar, o nos sostenga y nos libre cuando seamos tentados.

P. 107. ¿Qué nos enseña la conclusión del Padrenuestro? R. La conclusión del Padrenuestro, que es: «Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén», nos enseña a tomar nuestro ánimo en la oración solamente de Dios, y a alabarle en nuestras oraciones, atribuyéndole el reino, el poder y la gloria; y, en testimonio de nuestro deseo y de nuestra confianza de ser oídos, decimos: Amén.