Capítulo 4 · De la Creación
Texto para la lectura de la iglesia
4.1. Agradó a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, para la manifestación de la gloria de su eterno poder, sabiduría y bondad, crear en el principio, o hacer de la nada, el mundo y todas las cosas que en él hay, sean visibles o invisibles, en el espacio de seis días; y todo muy bueno.
Referencias bíblicas: He 1:2; Jn 1:2, 3; Gn 1:2; Job 26:13; 33:4; Ro 1:20; Jer 10:12; Sal 104:24; 33:5, 6; Gn 1; He 11:3; Col 1:16; Hch 17:24.
4.2. Después de haber hecho Dios todas las demás criaturas, creó al hombre, varón y mujer, con almas racionales e inmortales, dotados de conocimiento, justicia y verdadera santidad, conforme a su propia imagen, teniendo la ley de Dios escrita en sus corazones, y poder para cumplirla; aunque bajo la posibilidad de transgredirla, dejados a la libertad de su propia voluntad, la cual estaba sujeta a cambio. Además de esta ley escrita en sus corazones, recibieron el mandato de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal; el cual, mientras lo guardaron, fueron bienaventurados en su comunión con Dios, y tuvieron dominio sobre las criaturas.
Referencias bíblicas: Gn 1:27; 2:7 con Ec 12:7, Lc 23:43 y Mt 10:28; Col 3:10; Ef 4:24; Ro 2:14, 15; Ec 7:29; Gn 3:6; Gn 2:17; 3:8–11, 23; Gn 1:26, 28; Sal 8:6–8.
