Bloque 16 · Los mandamientos noveno y décimo (P. 143–148)
Texto para la lectura de la iglesia
P. 143. ¿Cuál es el noveno mandamiento? R. El noveno mandamiento es: «No hablarás contra tu prójimo falso testimonio».
P. 144. ¿Cuáles son los deberes exigidos en el noveno mandamiento? R. Los deberes exigidos en el noveno mandamiento son: el preservar y promover la verdad entre los hombres, y el buen nombre de nuestro prójimo tanto como el nuestro; el comparecer y dar la cara por la verdad; y el hablar la verdad, y solo la verdad, de corazón, sincera, libre, clara y plenamente, en asuntos de juicio y justicia y en cualesquiera otras cosas; la estima caritativa de nuestros prójimos; el amar, desear y gozarnos de su buen nombre; el dolernos de sus flaquezas y cubrirlas; el reconocer libremente sus dones y gracias, y defender su inocencia; la pronta recepción del buen informe y la renuencia a admitir el malo en cuanto a ellos; el desalentar a los chismosos, aduladores y calumniadores; el amor y cuidado de nuestro propio buen nombre, y el defenderlo cuando sea necesario; el guardar las promesas lícitas; y el pensar y practicar todo lo que es verdadero, honesto, amable y de buen nombre.
P. 145. ¿Cuáles son los pecados prohibidos en el noveno mandamiento? R. Los pecados prohibidos en el noveno mandamiento son: todo perjuicio de la verdad y del buen nombre de nuestro prójimo, tanto como del nuestro, especialmente en juicio público; el dar falso testimonio, el sobornar testigos falsos, el comparecer y abogar a sabiendas por una causa mala, el desafiar y atropellar la verdad; el dictar sentencia injusta, el llamar al mal bien y al bien mal, el retribuir a los malvados según la obra de los justos y a los justos según la obra de los malvados; la falsificación, el ocultar la verdad, el silencio indebido en una causa justa, y el callar cuando la iniquidad reclama de nosotros una reprensión o una queja ante otros; el decir la verdad a destiempo, o maliciosamente para un fin torcido, o pervertirla a un sentido errado, o en expresiones dudosas y equívocas, en perjuicio de la verdad o de la justicia; el hablar mentira, el mentir, el calumniar, el murmurar, el detractar, el chismear, el susurrar, el escarnecer, el vilipendiar, el censurar temeraria, áspera y parcialmente; el torcer intenciones, palabras y acciones; la adulación, la jactancia vanagloriosa, el pensar o hablar demasiado alto o demasiado bajo de nosotros mismos o de otros; el negar los dones y gracias de Dios; el agravar las faltas menores; el esconder, excusar o atenuar los pecados cuando somos llamados a una libre confesión; el descubrir innecesariamente las flaquezas; el levantar falsos rumores, el recibir y dar acogida a malos informes, y el tapar nuestros oídos a la justa defensa; la sospecha malvada; el envidiar o dolernos del crédito merecido de alguien, el procurar o desear menguarlo, el gozarnos de su desgracia e infamia; el desprecio burlón, la admiración desmedida; el quebrantar las promesas lícitas; el descuidar las cosas que son de buen nombre, y el practicar, o no evitar en nosotros mismos, o no impedir en cuanto podamos en otros, las cosas que acarrean mal nombre.
P. 146. ¿Cuál es el décimo mandamiento? R. El décimo mandamiento es: «No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo».
P. 147. ¿Cuáles son los deberes exigidos en el décimo mandamiento? R. Los deberes exigidos en el décimo mandamiento son: un contentamiento tan pleno con nuestra propia condición, y una disposición tan caritativa de toda el alma hacia nuestro prójimo, que todos nuestros movimientos y afectos interiores que le tocan tiendan a todo el bien que es suyo y lo promuevan.
P. 148. ¿Cuáles son los pecados prohibidos en el décimo mandamiento? R. Los pecados prohibidos en el décimo mandamiento son: el descontento con nuestra propia condición; la envidia y el dolor por el bien de nuestro prójimo, junto con todos los movimientos y afectos desordenados hacia cualquier cosa que es suya.
