Unidad 3 — Grandeza y miseria del hombre

Unidad 3 — Grandeza y miseria del hombre

Capítulo 3 del libro: El hombre: imagen y caída

Texto bíblico principal: "He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones." — Eclesiastés 7:29

Esto importa para la membresía porque la iglesia no recibe a personas que hayan demostrado estar a la altura de Dios, sino a pecadores que reconocen su culpa, profesan su fe en Cristo y necesitan vivir bajo la gracia, el cuidado y los medios que Él ha confiado a su pueblo.

Para esta sesión: lea el capítulo 3 completo, con la Biblia abierta.

Antes de leer

  1. En su opinión de hoy: ¿el ser humano es básicamente bueno, básicamente malo, o algo más complejo? ¿Por qué?


  1. ¿Cómo le explicaron el pecado en su formación anterior: como actos aislados, como enfermedad, como condición?


  1. Escriba una pregunta que usted tenga sobre la caída de Adán o sobre por qué su pecado nos alcanza.


Con la Biblia abierta

  1. Lea Génesis 3:1-13. Subraye cada vez que alguien traslada la culpa a otro.

  1. Lea Romanos 5:18-19 y compare lo que trajo Adán con lo que trae Cristo.

Lo esencial

Creados a imagen de Dios. El hombre y la mujer fueron creados a imagen de Dios: con una dignidad que ningún pecado borra, y con un fin —glorificar a Dios y gozar de él para siempre. Adán fue creado recto, capaz de obedecer, y puesto bajo un pacto: vida bajo condición de obediencia perfecta, muerte si comía del árbol. No actuaba solo como individuo, sino como cabeza que representaba a su descendencia.

La caída y sus alcances. La tentación comenzó reinterpretando la Palabra de Dios, y Adán quebrantó el pacto. Su culpa fue imputada a su posteridad, y la misma muerte en el pecado y naturaleza corrompida fue transmitida a todos los que descienden de él por generación ordinaria: no nacemos neutrales y luego aprendemos a pecar; pecamos porque ya somos pecadores. La corrupción alcanza mente, voluntad y afectos (depravación total), aunque la gracia común de Dios conserva en los caídos afectos naturales y obras útiles. Por eso el pecador no puede disponerse a sí mismo para la salvación: necesita que Dios le dé vida.

El segundo Adán. La historia no termina en la expulsión del huerto. En el mismo lugar del juicio, Dios prometió una simiente que aplastaría a la serpiente. Cristo es el postrer Adán: obedeció donde el primero desobedeció, cargó la condenación de los suyos y resucitó como cabeza de una nueva humanidad. Quien está en Él recibe una justicia que no produjo y comienza a ser renovado hacia la imagen para la cual fue creado. Verse así —creado, caído, y redimido en Cristo— impide a la vez el orgullo y la desesperación.

Palabras que debo comprender

Imagen de Dios. La dignidad y vocación con que Dios creó al ser humano, varón y mujer, para conocerlo, reflejarlo y vivir en comunión con él. Importa porque explica el valor de toda persona y el fin para el cual usted fue creado.

Pacto de obras. La relación establecida con Adán como cabeza de la humanidad: vida prometida bajo obediencia perfecta. Importa porque explica por qué su caída nos alcanza y por qué la salvación requería la obediencia de otro representante.

Pecado. Toda falta de conformidad con la ley de Dios, o toda transgresión de ella: actos, palabras, pensamientos, deseos y omisiones. Importa porque el voto 3 confiesa lo que la ley descubre en cada uno de nosotros.

Imputación. El acto por el cual Dios carga en la cuenta de una persona lo que corresponde a su representante: la culpa de Adán a su posteridad, y la justicia de Cristo a los suyos. Importa porque ayuda a comprender tanto nuestra condenación en Adán como la manera en que la justicia de Cristo es contada a favor de quienes están unidos a Él.

Depravación total. La corrupción del pecado alcanza todas las facultades del ser humano, de modo que nadie puede disponerse por sí mismo para la salvación. No enseña que todos sean tan malos como podrían llegar a ser. Importa porque cierra el camino de la autosalvación y abre el de la gracia.

Para profundizar: gracia común. Dios restringe el pecado, sostiene el orden de la sociedad y concede dones aun a quienes no lo reconocen. El capítulo 3 la explica al tratar la depravación total.

Examine la enseñanza

  1. ¿Qué dos verdades sobre el hombre mantiene juntas la Escritura, y qué se pierde cuando se suelta una de las dos?


  1. ¿Qué prometía y qué exigía el pacto hecho con Adán, y en calidad de qué actuaba él?


  1. ¿Cuál es la diferencia entre la culpa imputada de Adán y la corrupción transmitida de la naturaleza?


  1. ¿Por qué el pecador no puede simplemente "decidirse" a venir a Dios desde sus propias fuerzas, y por qué sigue siendo responsable?


  1. ¿En qué se corresponden el primer Adán y el segundo, y en qué es mayor el don que la transgresión?


Examine su comprensión y disposición

  1. ¿Suele medir su condición delante de Dios comparándose con otras personas? ¿Qué cambia cuando la medida es la ley de Dios?


  1. ¿Hay pecados que usted ha tratado como "pequeños" o como rasgos de personalidad? ¿Cómo los ve después de este capítulo? Conviene conversar esta respuesta con un pastor o anciano.


  1. ¿Qué le produce la doctrina de la caída: excusa ("así soy"), desesperación, o necesidad de Cristo? ¿Por qué?


Errores que debo evitar

Marque los que reconozca como errores, y comente en clase por qué lo son:

  • ☐ El ser humano es básicamente bueno y solo le falta información.
  • ☐ El pecado son solo actos aislados, no una condición.
  • ☐ Adán únicamente dio un mal ejemplo que otros imitaron.
  • ☐ El pecador puede, por sí mismo, decidirse a venir a Dios.

Para confesar

El tercer voto pregunta:

"¿Reconoce usted que por naturaleza es pecador, merecedor de la justa condenación de Dios?"

Quien responde "sí" deja de defenderse delante de Dios: reconoce que su problema no son solo actos aislados, sino una condición, y que la sentencia de Dios sobre él sería justa. Esa confesión abre la boca para recibir el evangelio.

¿Qué está diciendo usted, con sus propias palabras, cuando responde "sí" a este voto?




Para memorizar

Para memorizar: "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" (Génesis 1:27).

Para meditar: Romanos 3:23; Romanos 5:18-19.

Catecismo Menor de Westminster, Pregunta 14: ¿Qué es el pecado? El pecado es toda falta de conformidad con la ley de Dios, o toda transgresión de ella.

Lea también la Pregunta 10 (cómo creó Dios al hombre), incluida en el capítulo.

De la Confesión de Fe de Westminster (6.2): "Por este pecado, cayeron de su justicia original y de su comunión con Dios, y así quedaron muertos en el pecado, y enteramente contaminados en todas las facultades y partes del alma y del cuerpo."

Escriba de memoria el texto principal:



Relación con los votos

Este capítulo prepara el voto 3. Nadie confiesa a Cristo como Salvador mientras crea que puede salvarse solo; por eso, antes de los votos sobre Cristo y la vida cristiana, la profesión reconoce el pecado y la justicia de Dios. La mala noticia dicha con honestidad es el umbral de la buena.

Para conversar en clase

  1. ¿Qué significa que varón y mujer fueron creados a imagen de Dios? ¿Cómo debería gobernar esta verdad la manera en que tratamos al débil, al anciano, al niño no nacido y aun a quien ha pecado gravemente?

  2. ¿Por qué Romanos 5 enseña que la caída fue más que la imitación de un mal ejemplo? ¿Qué significa que Adán actuó como cabeza representativa?

  3. La depravación total no enseña que todos sean tan malos como podrían llegar a ser. ¿Qué enseña realmente acerca de la extensión del pecado y de nuestra incapacidad espiritual?

  4. ¿Cómo puede una persona exteriormente religiosa continuar gobernada por el pecado y la justicia propia?

Algo que debo conversar. Después de esta unidad, ¿queda alguna duda, desacuerdo o experiencia anterior que deba hablar personalmente con un pastor o anciano?

Oración

Dios santo, hiciste al hombre recto y nosotros buscamos muchas perversiones. Reconocemos delante de ti que somos pecadores por naturaleza y por obra, y que no tenemos con qué defendernos. Gracias porque en el lugar del juicio anunciaste al Redentor: llévanos al segundo Adán, y comienza a renovar en nosotros la imagen para la cual nos creaste. Por Jesucristo. Amén.

Lo que debo recordar

  • ✓ Fui creado a imagen de Dios, con dignidad.
  • ✓ En Adán caí: bajo culpa y con una naturaleza corrompida.
  • ✓ No puedo salvarme a mí mismo.
  • ✓ El segundo Adán, Cristo, obedeció donde el primero cayó.

Notas personales