Unidad 5 — La salvación que llega a nosotros

Unidad 5 — La salvación que llega a nosotros

Capítulo 5 del libro: La salvación aplicada

Texto bíblico principal: "Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención." — 1 Corintios 1:30

Esto importa para la membresía porque los privilegios visibles de la iglesia descansan en la obra invisible y eficaz mediante la cual el Espíritu Santo une a los pecadores con Cristo y les comunica los beneficios de su mediación.

Para esta sesión: lea el capítulo 5 completo, con la Biblia abierta.

Antes de leer

  1. ¿Alguna vez ha sabido con la cabeza lo que Cristo hizo y, al mismo tiempo, ha dudado de que esa obra sea realmente suya? ¿Cómo describiría esa distancia?


  1. Cuando piensa en "ser salvo", ¿lo imagina más como un momento pasado, como un proceso o como ambas cosas?


  1. Escriba una pregunta que tenga sobre cómo llega a una persona lo que Cristo ganó.


Con la Biblia abierta

  1. Lea Efesios 1:3-14. Subraye cada vez que aparece "en Cristo" o "en él".

  1. Lea Romanos 8:30 y ponga en orden los eslabones que menciona.

Lo esencial

Unidos a Cristo. La obra de Cristo, cumplida fuera de nosotros, llega a nosotros cuando el Espíritu Santo nos une a Él. Dios no reparte beneficios sueltos: nos da a Cristo mismo, y en esa unión recibimos todo lo que Él ganó. Por eso Pablo repite "en Cristo": escogidos en Él, redimidos en Él, sellados en Él. Separar los beneficios de su Persona sería como pedir los frutos sin la vid.

De la muerte a la vida. El pecador está muerto en delitos y pecados; no puede darse vida a sí mismo. Mediante el llamamiento eficaz, el Espíritu le comunica vida nueva y produce en él la respuesta de fe y arrepentimiento. La fe no es un mérito que compre la salvación: es la mano vacía que recibe a Cristo. El arrepentimiento no es sentir remordimiento por las consecuencias, sino volverse del pecado a Dios por haber conocido su misericordia.

Justificados, adoptados, santificados y guardados. En la justificación, Dios declara justo al creyente —un veredicto, no una transformación— únicamente por la justicia de Cristo imputada y recibida por la fe. En la adopción lo recibe como hijo. En la santificación lo renueva de veras, aunque de manera incompleta en esta vida. Justificación y santificación no deben confundirse (la primera es un acto perfecto; la segunda, una obra progresiva) ni separarse (la misma unión produce ambas). Y a quienes justifica, los preserva: los guarda hasta la gloria. Los creyentes perseveran porque Dios los preserva.

El orden de la salvación. La Escritura distingue —sin separarlas en el tiempo— las obras por las que Dios aplica la redención. No es una escalera que el creyente sube, sino un orden lógico que muestra que todo procede de la gracia:

Llamamiento eficaz (el Espíritu comunica vida nueva: regeneración) ↓ Fe y arrepentimiento ↓ Justificación ↓ Adopción ↓ Santificación ↓ Perseverancia ↓ Glorificación

Palabras que debo comprender

Unión con Cristo. El vínculo, obrado por el Espíritu, mediante el cual el creyente participa de Cristo y de todos sus beneficios. Importa porque es el fundamento de toda la salvación aplicada, y la membresía es su expresión visible.

Regeneración. La obra soberana del Espíritu que comunica vida nueva al pecador muerto y lo capacita para creer y arrepentirse. Importa porque nadie se salva por su propia decisión previa: Dios da la vida primero.

Justificación. El acto por el cual Dios perdona todos los pecados y acepta al creyente como justo, solo por la justicia de Cristo imputada y recibida por la fe. Importa porque en ella descansa nuestra aceptación delante de Dios, no en nuestro progreso.

Adopción. El acto por el cual Dios recibe en su familia a los que justifica, con el nombre y los privilegios de hijos. Importa porque el miembro se acerca a Dios como Padre, no como extraño.

Santificación. La obra continua de la gracia por la cual el creyente es renovado y capacitado, cada vez más, para morir al pecado y vivir para la justicia. Importa porque el miembro crece, pero desde la aceptación ya recibida, no para ganarla.

Para profundizar. El monergismo enseña que la regeneración es obra exclusiva de Dios: el pecador muerto no coopera para darse vida; cree y se arrepiente porque el Espíritu obró primero en él.

Examine la enseñanza

  1. ¿Por qué no debemos separar los beneficios de la salvación (justificación, adopción, santificación) de la Persona de Cristo?


  1. ¿Qué significa que el pecador está "muerto" espiritualmente, y qué implica eso para la manera en que llega a la fe?


  1. ¿Qué es la justificación y sobre qué descansa: sobre una transformación interior o sobre una justicia imputada?


  1. ¿En qué se distinguen justificación y santificación, y qué se daña cuando se confunden o se separan?


  1. ¿En qué descansa la perseverancia del creyente: en la firmeza de su voluntad o en la obra de Dios que lo guarda?


Examine su comprensión y disposición

  1. ¿Ha buscado la seguridad de su salvación mirando la fuerza de su fe o la calidad de su arrepentimiento? ¿Hacia dónde le enseña a mirar este capítulo? Conviene conversar esta respuesta con un pastor o anciano.


  1. ¿Le cuesta más creer que Dios lo acepta por la justicia de Cristo, o vivir después como hijo ya aceptado? ¿Por qué?


  1. ¿Reconoce en usted deseo real de dejar el pecado y vivir para Dios? ¿Dónde ve crecimiento y dónde ve lucha?


Errores que debo evitar

Marque los que reconozca como errores, y comente en clase por qué lo son:

  • ☐ La justificación es una transformación interior que Dios reconoce.
  • ☐ La fe es una obra que merece la salvación.
  • ☐ Justificación y santificación son lo mismo.
  • ☐ El creyente se conserva por la firmeza de su propia voluntad.

Para confesar

El quinto voto pregunta:

"¿Se arrepiente usted de sus pecados y se compromete, con la ayuda de Dios, a vivir para Cristo en obediencia a su Palabra?"

Quien responde "sí" no promete una vida sin pecado ni ofrece su obediencia como precio: reconoce que el Espíritu lo unió a Cristo, y se dispone a vivir, con la ayuda de Dios, como quien ya fue recibido por gracia.

¿Qué está diciendo usted, con sus propias palabras, cuando responde "sí" a este voto?




Para memorizar

Texto principal: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Gálatas 2:20).

Para meditar: Efesios 2:8-9; 1 Corintios 1:30.

Catecismo Menor de Westminster, Pregunta 33: ¿Qué es la justificación? La justificación es un acto de la libre gracia de Dios, por el cual él perdona todos nuestros pecados y nos acepta como justos ante sus ojos, solamente por la justicia de Cristo a nosotros imputada, y recibida por la sola fe.

Lea también la Pregunta 35 (la santificación), incluida en el capítulo.

De la Confesión de Fe de Westminster (11.1): "A los que Dios llama eficazmente, también los justifica gratuitamente; no infundiendo justicia en ellos, sino perdonándoles sus pecados, y contando y aceptando sus personas como justas…"

Escriba de memoria el texto principal:



Relación con los votos

Este capítulo prepara el voto 5, el arrepentimiento y la nueva obediencia, y profundiza el voto 4, la fe en Cristo. La cartilla los une porque la misma gracia que justifica también renueva: quien recibe a Cristo por la fe se vuelve del pecado y comienza a vivir para Él. Este voto se retomará, ya completo, en la Unidad 15.

Para conversar en clase

  1. ¿Cómo se distinguen el llamamiento externo del evangelio y el llamamiento eficaz del Espíritu?

  2. ¿Qué relación existe entre fe y arrepentimiento, y por qué ninguno de los dos debe convertirse en un mérito?

  3. ¿Qué privilegios recibe el creyente mediante la adopción, y cómo debería esta doctrina transformar su manera de orar?

  4. ¿Dónde debe buscar seguridad el creyente que atraviesa dudas acerca de su salvación?

Algo que debo conversar. Después de esta unidad, ¿queda alguna duda, desacuerdo o experiencia anterior que deba hablar personalmente con un pastor o anciano?

Oración

Padre nuestro, gracias porque no nos dejaste lejos de Cristo: por tu Espíritu nos uniste a Él y nos diste en Él perdón, adopción y vida nueva. Guárdanos de buscar en nuestras fuerzas lo que solo tu gracia da; enséñanos a descansar en la justicia de tu Hijo y a vivir como hijos ya recibidos, hasta que nos lleves a la gloria. En el nombre de Jesús. Amén.

Lo que debo recordar

  • ✓ El Espíritu me une a Cristo; en él recibo todo.
  • ✓ Justificación: veredicto por la justicia de Cristo, recibida por fe.
  • ✓ Distinta de la santificación, pero inseparable de ella.
  • ✓ Los creyentes perseveran porque Dios los preserva.

Notas personales