Bloque 10 · Perseverancia, seguridad y comunión en gloria (P. 78–90)

Texto para la lectura de la iglesia

P. 78. ¿De dónde procede la imperfección de la santificación en los creyentes? R. La imperfección de la santificación en los creyentes procede de los restos del pecado que permanecen en cada parte de ellos, y de las perpetuas concupiscencias de la carne contra el espíritu; por lo cual son a menudo vencidos por las tentaciones, caen en muchos pecados, son estorbados en todos sus servicios espirituales, y sus mejores obras son imperfectas y contaminadas a los ojos de Dios.

P. 79. ¿No pueden los verdaderos creyentes, por razón de sus imperfecciones y de las muchas tentaciones y pecados que los sorprenden, caer del estado de gracia? R. Los verdaderos creyentes, por razón del amor inmutable de Dios y de su decreto y pacto de darles perseverancia, de su unión inseparable con Cristo, de la continua intercesión de Cristo por ellos, y del Espíritu y la simiente de Dios que permanecen en ellos, no pueden caer total ni finalmente del estado de gracia, sino que son guardados por el poder de Dios, mediante la fe, para salvación.

P. 80. ¿Pueden los verdaderos creyentes estar infaliblemente seguros de que están en el estado de gracia y de que perseverarán en él hasta la salvación? R. Los que verdaderamente creen en Cristo y se esfuerzan por andar en toda buena conciencia delante de él pueden, sin revelación extraordinaria, por la fe fundada en la verdad de las promesas de Dios, y por el Espíritu que los capacita para discernir en sí mismos aquellas gracias a las cuales están hechas las promesas de vida, y que da testimonio juntamente con su espíritu de que son hijos de Dios, estar infaliblemente seguros de que están en el estado de gracia y de que perseverarán en él hasta la salvación.

P. 81. ¿Están todos los verdaderos creyentes, en todo tiempo, seguros de que están ahora en el estado de gracia y de que serán salvos? R. No siendo la certeza de la gracia y de la salvación de la esencia de la fe, los verdaderos creyentes pueden esperar mucho tiempo antes de obtenerla; y, después de gozarla, pueden verla debilitada e interrumpida por múltiples dolencias, pecados, tentaciones y deserciones; pero nunca son dejados sin aquella presencia y sostén del Espíritu de Dios que los guarda de hundirse en total desesperación.

P. 82. ¿Qué es la comunión en gloria que los miembros de la iglesia invisible tienen con Cristo? R. La comunión en gloria que los miembros de la iglesia invisible tienen con Cristo es en esta vida, inmediatamente después de la muerte, y al fin perfeccionada en la resurrección y el día del juicio.

P. 83. ¿Cuál es la comunión en gloria con Cristo que los miembros de la iglesia invisible gozan en esta vida? R. A los miembros de la iglesia invisible les son comunicadas en esta vida las primicias de la gloria con Cristo, por cuanto son miembros de él, su cabeza, y así, en él, tienen parte en aquella gloria que él posee plenamente; y, como arras de ella, gozan del sentido del amor de Dios, de la paz de conciencia, del gozo en el Espíritu Santo y de la esperanza de la gloria; así como, por el contrario, el sentido de la ira vengadora de Dios, el horror de conciencia y una temerosa expectación del juicio son para los malvados el comienzo de los tormentos que padecerán después de la muerte.

P. 84. ¿Habrán de morir todos los hombres? R. Habiendo sido amenazada la muerte como la paga del pecado, está establecido para todos los hombres que mueran una sola vez, por cuanto todos pecaron.

P. 85. Siendo la muerte la paga del pecado, ¿por qué no son librados de la muerte los justos, siendo que todos sus pecados son perdonados en Cristo? R. Los justos serán librados de la muerte misma en el día postrero, y aun en la muerte son librados de su aguijón y maldición; de modo que, aunque mueren, esto procede del amor de Dios, para librarlos perfectamente del pecado y de la miseria, y para hacerlos capaces de la ulterior comunión con Cristo en gloria, en la cual entran entonces.

P. 86. ¿Cuál es la comunión en gloria con Cristo que los miembros de la iglesia invisible gozan inmediatamente después de la muerte? R. La comunión en gloria con Cristo que los miembros de la iglesia invisible gozan inmediatamente después de la muerte es que sus almas son entonces hechas perfectas en santidad y recibidas en los más altos cielos, donde contemplan el rostro de Dios en luz y gloria, esperando la plena redención de sus cuerpos, los cuales, aun en la muerte, continúan unidos a Cristo, y reposan en sus tumbas como en sus lechos, hasta que en el día postrero sean reunidos otra vez con sus almas. En cambio, las almas de los malvados son a su muerte arrojadas al infierno, donde permanecen en tormentos y en las tinieblas de afuera, y sus cuerpos son guardados en sus tumbas, como en sus prisiones, hasta la resurrección y el juicio del gran día.

P. 87. ¿Qué hemos de creer acerca de la resurrección? R. Hemos de creer que en el día postrero habrá una resurrección general de los muertos, así de los justos como de los injustos; cuando los que se hallen entonces vivos serán transformados en un momento, y los mismos cuerpos de los muertos que fueron puestos en la tumba, siendo entonces reunidos otra vez con sus almas para siempre, serán levantados por el poder de Cristo. Los cuerpos de los justos, por el Espíritu de Cristo y en virtud de su resurrección como su cabeza, serán levantados en poder, espirituales, incorruptibles, y hechos semejantes a su cuerpo glorioso; y los cuerpos de los malvados serán levantados en deshonra por él como juez ofendido.

P. 88. ¿Qué seguirá inmediatamente después de la resurrección? R. Inmediatamente después de la resurrección seguirá el juicio general y final de los ángeles y de los hombres; cuyo día y hora ningún hombre conoce, para que todos velen y oren, y estén siempre preparados para la venida del Señor.

P. 89. ¿Qué se hará a los malvados en el día del juicio? R. En el día del juicio, los malvados serán puestos a la izquierda de Cristo y, sobre evidencia clara y plena convicción de sus propias conciencias, tendrán pronunciada contra ellos la temible pero justa sentencia de condenación; y entonces serán echados de la favorable presencia de Dios y de la gloriosa comunión con Cristo, sus santos y todos sus santos ángeles, al infierno, para ser castigados con tormentos indecibles, tanto de cuerpo como de alma, con el diablo y sus ángeles para siempre.

P. 90. ¿Qué se hará a los justos en el día del juicio? R. En el día del juicio, los justos, siendo arrebatados a Cristo en las nubes, serán puestos a su diestra y, allí abiertamente reconocidos y absueltos, se unirán a él en el juicio de los ángeles y hombres réprobos, y serán recibidos en el cielo, donde serán plena y eternamente librados de todo pecado y miseria, llenos de gozos inconcebibles, hechos perfectamente santos y felices en cuerpo y alma, en compañía de innumerables santos y ángeles santos, pero especialmente en la inmediata visión y fruición de Dios el Padre, de nuestro Señor Jesucristo y del Espíritu Santo, por toda la eternidad. Y esta es la perfecta y plena comunión que los miembros de la iglesia invisible gozarán con Cristo en gloria en la resurrección y el día del juicio.