Bloque 2 · Dios, su ser y la Santa Trinidad (P. 6–11)

Edición de estudio comentada

Tesis del bloque

Establecido que las Escrituras enseñan lo que se ha de creer acerca de Dios (P. 5), el Catecismo Mayor entra en esa doctrina y la ordena en un programa: las Escrituras dan a conocer lo que Dios es, las personas de la Deidad, sus decretos y la ejecución de sus decretos (P. 6) —el índice de las preguntas que siguen—. Luego despliega los dos primeros puntos. Lo que Dios es (P. 7): Espíritu, infinito en su ser y en cada perfección, con un catálogo amplio de atributos. Su unidad (P. 8): no hay sino un solo Dios vivo y verdadero. Las tres personas (P. 9): Padre, Hijo y Espíritu Santo, un solo Dios, el mismo en sustancia e iguales en poder y gloria, aunque distinguidos por sus propiedades personales. Las propiedades personales (P. 10): el Padre engendra, el Hijo es engendrado, el Espíritu procede del Padre y del Hijo, desde la eternidad. Y la deidad del Hijo y del Espíritu (P. 11): manifiesta porque la Escritura les atribuye nombres, atributos, obras y adoración propios solo de Dios. Donde el Menor da tres preguntas (qué es Dios, uno, tres personas), el Mayor da seis, añadiendo el catálogo de atributos, las propiedades personales y la prueba de la deidad del Hijo y del Espíritu: la doctrina de Dios uno y trino, expuesta para el estudio.

Texto catequético

P. 6. ¿Qué dan a conocer las Escrituras acerca de Dios? R. Las Escrituras dan a conocer lo que Dios es, las personas que hay en la Deidad, sus decretos y la ejecución de sus decretos.

P. 7. ¿Qué es Dios? R. Dios es Espíritu, en sí y de sí mismo infinito en ser, gloria, bienaventuranza y perfección; todosuficiente, eterno, inmutable, incomprensible, presente en todo lugar, todopoderoso, que conoce todas las cosas, sumamente sabio, sumamente santo, sumamente justo, sumamente misericordioso y clemente, tardo para la ira, y abundante en bondad y verdad.

P. 8. ¿Hay más de un Dios? R. No hay sino uno solo, el Dios vivo y verdadero.

P. 9. ¿Cuántas personas hay en la Deidad? R. Hay tres personas en la Deidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y estos tres son un solo Dios verdadero y eterno, el mismo en sustancia, iguales en poder y gloria, aunque distinguidos por sus propiedades personales.

P. 10. ¿Cuáles son las propiedades personales de las tres personas en la Deidad? R. Es propio del Padre engendrar al Hijo, y del Hijo ser engendrado del Padre, y del Espíritu Santo proceder del Padre y del Hijo, desde toda la eternidad.

P. 11. ¿Cómo se hace manifiesto que el Hijo y el Espíritu Santo son Dios, iguales con el Padre? R. Las Escrituras manifiestan que el Hijo y el Espíritu Santo son Dios, iguales con el Padre, atribuyéndoles nombres, atributos, obras y adoración tales como son propios solo de Dios.

Armonía interna de los Estándares

Este bloque corresponde al capítulo 2 de la Confesión y a las preguntas paralelas del Menor. CMa 7 y CMe 4 / CFW 2.1: la definición de Dios coincide, con el Mayor más amplio —el Mayor: «Dios es Espíritu, en sí y de sí mismo infinito en ser, gloria, bienaventuranza y perfección; todosuficiente, eterno, inmutable… sumamente sabio, sumamente santo, sumamente justo, sumamente misericordioso y clemente…» (CMa 7); el Menor, más escueto: «Dios es Espíritu, infinito, eterno e inmutable en su ser, sabiduría, poder, santidad, justicia, bondad y verdad» (CMe 4); la Confesión lo despliega en 2.1—. CMa 8 y CMe 5 / CFW 2.1: la unidad coincide casi a la letra —ambos: «no hay sino uno solo, el Dios vivo y verdadero»—. CMa 9 y CMe 6 / CFW 2.3: la Trinidad coincide, con un matiz que conviene citar por separado —el Mayor añade «un solo Dios verdadero y eterno… aunque distinguidos por sus propiedades personales» (CMa 9); el Menor: «un solo Dios, el mismo en sustancia, iguales en poder y gloria» (CMe 6)—. CMa 10 y CFW 2.3: las propiedades personales coinciden —la Confesión: «El Padre no es de ninguno, ni engendrado ni procedente; el Hijo es eternamente engendrado del Padre; el Espíritu Santo eternamente procedente del Padre y del Hijo» (2.3)—. CMa 11 y CFW 2.3: la deidad del Hijo y del Espíritu se funda en lo mismo (la igualdad de las personas). La armonía es plena: el Mayor expone con detalle (atributos, propiedades personales, prueba de la deidad) la doctrina de Dios que el Menor enuncia y la Confesión funda en su cap. 2.

Exposición

El programa (P. 6). «¿Qué dan a conocer las Escrituras acerca de Dios?» Antes de exponer la doctrina de Dios, el Mayor la ordena: las Escrituras dan a conocer cuatro cosas —«lo que Dios es» (su ser y atributos, P. 7–8), «las personas que hay en la Deidad» (la Trinidad, P. 9–11), «sus decretos» (P. 12, Bloque 3) y «la ejecución de sus decretos» (la creación y la providencia, Bloque 3)—. Esta pregunta es el índice de toda la primera parte del Catecismo: el conocimiento de Dios en su ser, en sus personas, en su designio y en su obra.

Lo que Dios es (P. 7). «Dios es Espíritu, en sí y de sí mismo infinito en ser, gloria, bienaventuranza y perfección.» El Mayor da el catálogo más rico de los atributos divinos de todos los Estándares. Comienza por lo que el Menor también dice —«Dios es Espíritu»— y por la aseidad: «en sí y de sí mismo» —Dios no recibe su ser de nadie; lo tiene de sí—. Y luego enumera: los incomunicables (que solo Dios posee: «todosuficiente, eterno, inmutable, incomprensible, presente en todo lugar, todopoderoso, que conoce todas las cosas») y los comunicables (que el hombre refleja imperfectamente: «sumamente sabio, sumamente santo, sumamente justo, sumamente misericordioso y clemente, tardo para la ira, y abundante en bondad y verdad»). Nótese el «sumamente» serial: cada perfección de Dios es suma, sin límite ni medida. Y nótese que los últimos atributos recogen la autodescripción de Dios en Éxodo 34:6 (misericordioso, tardo para la ira, abundante en bondad y verdad). La definición no agota a Dios (es «incomprensible»), pero declara lo que de él podemos conocer: un Dios infinito en todas sus perfecciones.

La unidad (P. 8). «No hay sino uno solo, el Dios vivo y verdadero.» Antes de hablar de las tres personas, el Catecismo afirma la unidad: hay un solo Dios. Esto es la base sobre la que se confiesa la Trinidad —no tres dioses, sino un solo Dios en tres personas—.

La Trinidad (P. 9). «Hay tres personas en la Deidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y estos tres son un solo Dios verdadero y eterno, el mismo en sustancia, iguales en poder y gloria, aunque distinguidos por sus propiedades personales.» Aquí el Mayor confiesa la Trinidad con todas sus salvaguardas. Tres personas (contra el modalismo, que las haría meros modos). Un solo Dios (contra el triteísmo, que haría tres dioses): «el mismo en sustancia». Iguales: «en poder y gloria» (contra el subordinacionismo, que haría al Hijo o al Espíritu inferiores). Y distinguidos: «por sus propiedades personales» (no por la sustancia, que es común, sino por lo propio de cada uno). Tres personas, una sustancia, iguales, distintas: el misterio de la Trinidad guardado por cuatro afirmaciones.

Las propiedades personales (P. 10). ¿En qué se distinguen las personas, si la sustancia es una? «Es propio del Padre engendrar al Hijo, y del Hijo ser engendrado del Padre, y del Espíritu Santo proceder del Padre y del Hijo, desde toda la eternidad.» Las personas se distinguen por sus relaciones de origen: la generación (el Padre engendra, el Hijo es engendrado) y la procesión (el Espíritu procede). Estas relaciones son eternas («desde toda la eternidad»), no temporales —el Hijo no comenzó a ser engendrado, ni el Espíritu a proceder—. Sobre la cláusula «del Padre y del Hijo» (Filioque): es la recepción occidental de la fe trinitaria, que el Catecismo asume con la tradición latina; el texto conciliar de Constantinopla (381) dice «procede del Padre», y la adición «y del Hijo» fue recepción posterior de Occidente, no del texto del concilio (cf. la nota editorial). La doctrina que la cláusula guarda —que el Espíritu es el Espíritu del Padre y del Hijo (Ro 8:9; Gá 4:6)— es bíblica; su lugar en el credo es asunto de historia eclesiástica.

La deidad del Hijo y del Espíritu (P. 11). «¿Cómo se hace manifiesto que el Hijo y el Espíritu Santo son Dios, iguales con el Padre?» La respuesta da las cuatro vías por las que la Escritura lo prueba: «atribuyéndoles nombres, atributos, obras y adoración tales como son propios solo de Dios». A Cristo y al Espíritu la Escritura les da los nombres de Dios (Jn 1:1; Hch 5:3, 4), sus atributos (eternidad, omnisciencia), sus obras (la creación, Jn 1:3; la regeneración) y la adoración que solo a Dios se debe (Jn 5:23). Como solo Dios tiene esos nombres, atributos, obras y culto, y la Escritura los atribuye al Hijo y al Espíritu, se sigue que el Hijo y el Espíritu son Dios, iguales con el Padre. La deidad de las tres personas no es deducción especulativa, sino lectura de lo que la Escritura les atribuye.

Usos eclesiales

Este bloque forma el conocimiento del Dios trino, raíz de toda adoración. Donde se enseña bien, el creyente conoce a un Dios grande y trino: infinito en sus perfecciones (P. 7), uno en esencia y tres en personas (P. 9), y adora al Hijo y al Espíritu como a Dios (P. 11).

En la catequesis. El Mayor permite enseñar lo que el Menor comprime: el catálogo de los atributos (P. 7), distinguiendo incomunicables y comunicables; las salvaguardas de la Trinidad (P. 9: tres personas / un Dios / iguales / distintas) contra el modalismo, el triteísmo y el subordinacionismo; y las propiedades personales (P. 10), con la nota sobre el Filioque como recepción occidental. La P. 11 enseña a probar la deidad de Cristo y del Espíritu por las cuatro vías (nombres, atributos, obras, adoración).

En la predicación y la adoración. La doctrina de la Trinidad no es especulación: funda la adoración (se adora al Padre, al Hijo y al Espíritu, un solo Dios) y la salvación (el Padre elige, el Hijo redime, el Espíritu aplica). La P. 11 sostiene la adoración de Cristo y del Espíritu contra todo unitarismo.

En la formación. El oficial debe exponer la aseidad y la simplicidad de Dios (P. 7), las cuatro salvaguardas trinitarias (P. 9), las relaciones de origen (P. 10) y la prueba de la deidad del Hijo y del Espíritu (P. 11); y manejar el Filioque como recepción occidental, distinguiendo la doctrina (bíblica) de la historia de la cláusula. De este bloque depende la ortodoxia trinitaria de toda la doctrina.

Preguntas de estudio

  1. ¿Cuáles son las cuatro cosas que las Escrituras dan a conocer de Dios (P. 6)? ¿Qué preguntas siguen a cada una?
  2. ¿Qué es la aseidad de Dios, y qué distingue los atributos incomunicables de los comunicables (P. 7)?
  3. ¿Por qué se afirma la unidad de Dios (P. 8) antes de la Trinidad (P. 9)?
  4. ¿Cuáles son las cuatro salvaguardas de la Trinidad en P. 9, y contra qué error cada una?
  5. ¿Por qué se distinguen las personas, y por qué sus relaciones de origen son eternas (P. 10)?
  6. ¿Qué es el Filioque, y por qué se trata como recepción occidental (P. 10)?
  7. ¿Cuáles son las cuatro vías por las que la Escritura prueba la deidad del Hijo y del Espíritu (P. 11)?

Glosario del bloque

Aseidad — que Dios tiene su ser «en sí y de sí mismo», no recibido de otro (P. 7). Atributos incomunicables / comunicables — los que solo Dios posee (infinito, eterno, inmutable, incomprensible…) y los que el hombre refleja imperfectamente (sabio, santo, justo, misericordioso…) (P. 7). Trinidad — tres personas (Padre, Hijo, Espíritu Santo), un solo Dios, el mismo en sustancia, iguales en poder y gloria, distinguidos por sus propiedades personales (P. 9). Propiedades personales — lo propio de cada persona: el Padre engendra, el Hijo es engendrado, el Espíritu procede; relaciones de origen eternas (P. 10). Filioque — la cláusula «y del Hijo» (que el Espíritu procede del Padre y del Hijo); recepción occidental de la fe trinitaria, no texto del concilio de 381 (P. 10). Deidad del Hijo y del Espíritu — manifiesta por los nombres, atributos, obras y adoración que la Escritura les atribuye, propios solo de Dios (P. 11).

Bibliografía comentada

  • Texto base: Catecismo Mayor de Westminster, edición de estudio IPR; Glosario IPR v2.4 (instrumento rector terminológico).
  • Catecismo Menor: CMe 4 (qué es Dios), 5 (la unidad), 6 (la Trinidad) — paralelos más escuetos.
  • Confesión: cap. 2 (De Dios y de la Santa Trinidad), en especial 2.1 (el ser y los atributos), 2.3 (las tres personas y sus propiedades) — fundamento de este bloque; véase el cap-02 de esta edición de fusión sobre el Filioque como recepción occidental.
  • T. Ridgley, Commentary on the Larger Catechism; J. G. Vos, The Westminster Larger Catechism: A Commentary — exposiciones clásicas (voces de corroboración, bajo el Catecismo).