Unidad 11 — Adorar como Dios manda

Unidad 11 — Adorar como Dios manda

Capítulo 11 del libro: La adoración

Texto bíblico principal: "Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor." — Hebreos 12:28-29

Esto importa para la membresía porque el miembro aprende a reunirse con el pueblo de Dios según la Palabra de Dios, y no según gustos pasajeros, estrategias humanas o costumbres recibidas sin examen.

Para esta sesión: lea el capítulo 11 completo, con la Biblia abierta.

Antes de leer

  1. Cuando piensa en un buen domingo de adoración, ¿qué es lo que más valora? ¿De dónde nace ese criterio?


  1. ¿Ha pensado la adoración más como algo que usted recibe, como algo que usted ofrece, o como ambas cosas?


  1. Escriba una pregunta que tenga sobre cómo debe adorar la iglesia o sobre el día del Señor.


Con la Biblia abierta

  1. Lea Juan 4:19-24. Subraye qué clase de adoradores busca el Padre.

  1. Lea Colosenses 3:16 y anote cómo debe hacerse la adoración en común.

Lo esencial

Dios decide cómo ser adorado. La adoración no se diseña según gustos, estrategias o costumbres heredadas sin examen. Dios mismo determina cómo quiere ser adorado; a esto la tradición reformada lo llama el principio regulador: la iglesia ofrece en la adoración pública lo que Dios ha instituido en su Palabra. Lejos de empobrecer, este principio protege la santidad de la adoración y, a la vez, la libertad de conciencia, porque nadie puede imponer como obligatorio lo que Dios no mandó.

Una acción pactual. La adoración tiene forma de pacto: Dios convoca, habla y da; el pueblo escucha, recibe y responde. No es primero un espectáculo que se contempla ni una experiencia que se busca, sino un encuentro en el que el Dios vivo sirve a su pueblo por la Palabra y los sacramentos y recibe su alabanza, su oración y sus ofrendas. Por eso el miembro sostiene la obra de la iglesia: contribuir a ella es parte de la respuesta agradecida, no una carga añadida.

El día del Señor y la asamblea celestial. Dios apartó el primer día de la semana, en memoria de la resurrección, como día de reposo consagrado a la adoración pública y a los deberes de piedad y misericordia. Recibirlo como don, y no como estorbo, cambia la organización de toda la semana. Y hay algo más: cuando la iglesia se reúne, participa ya de la asamblea celestial, del monte de Sion. Esa verdad transfigura la mirada sobre una congregación pequeña, un canto imperfecto o un domingo ordinario.

Palabras que debo comprender

Adoración. El encuentro en que Dios convoca a su pueblo, le sirve por su Palabra y sus sacramentos, y recibe su alabanza, oración y ofrendas. Importa porque el miembro aprende a reunirse según la Palabra, no según gustos pasajeros.

Principio regulador. El principio según el cual la iglesia debe adorar a Dios solo de las maneras que Él ha ordenado en su Palabra. Importa porque protege la adoración de invenciones humanas y la conciencia de imposiciones no mandadas.

Día del Señor. El primer día de la semana, guardado como reposo cristiano en memoria de la resurrección y consagrado a la adoración pública. Importa porque ordena el ritmo de la vida del miembro y de su familia.

Medios de gracia en la adoración. La Palabra leída y predicada, los sacramentos y la oración, por los cuales Cristo alimenta a su pueblo cuando se reúne. Importa porque muestra que en la adoración Dios da antes de que nosotros ofrezcamos.

Sostenimiento de la obra. La contribución voluntaria, regular y proporcional del miembro al ministerio, la misericordia y la misión de la iglesia. Importa porque es parte de la respuesta agradecida de la adoración, no una cuota.

Para profundizar. El principio regulador distingue entre los elementos de la adoración, que Dios manda (Palabra, sacramentos, oración, canto, ofrenda), y las circunstancias (hora, lugar, orden), que la iglesia dispone con prudencia según reglas generales de la Palabra.

Examine la enseñanza

  1. ¿Qué es el principio regulador de la adoración, y cómo protege a la vez la santidad de la adoración y la libertad de conciencia?


  1. ¿Qué significa que la adoración tiene una "forma pactual" (Dios convoca, habla y da; el pueblo recibe y responde)?


  1. ¿Por qué el sostenimiento de la obra de la iglesia es parte de la adoración y no una carga añadida?


  1. ¿Qué es el día del Señor y por qué la iglesia lo guarda? ¿Qué recuerda y qué anticipa?


  1. ¿Qué significa que la iglesia reunida participa ya de la asamblea celestial?


Examine su comprensión y disposición

  1. ¿Ha evaluado la adoración sobre todo por su gusto personal o por lo que Dios ha mandado? ¿Qué ajusta este capítulo?


  1. ¿Cómo trata hoy el día del Señor? ¿Qué tendría que cambiar en su semana para recibirlo como don? Conviene conversar esta respuesta con un pastor o anciano.


  1. ¿Está dispuesto a sostener la obra de la iglesia de manera voluntaria, regular y proporcional, como parte de su adoración?


Errores que debo evitar

Marque los que reconozca como errores, y comente en clase por qué lo son:

  • ☐ La adoración se diseña según los gustos de la gente.
  • ☐ La adoración es sobre todo un espectáculo o una experiencia.
  • ☐ El día del Señor es un estorbo, no un don.
  • ☐ Sostener la obra es una cuota, no parte de la adoración.

Para confesar

Este capítulo desarrolla el séptimo voto, en el que usted responderá:

"¿Se une usted a este pueblo del pacto, prometiendo buscar la comunión y edificación de esta congregación, contribuir a su misión, y someterse con gozo al gobierno y disciplina de la iglesia, bajo el cuidado de la sesión, en todo lo que sea conforme a la Palabra de Dios?"

Aquí se toca la faceta de la adoración y el sostenimiento de la obra: reunirse con el pueblo según la Palabra y contribuir a su misión como respuesta agradecida.

¿Qué significa, con sus propias palabras, contribuir a la misión de esta iglesia y sostener su obra como parte de su adoración?




Para memorizar

Texto principal: "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren" (Juan 4:24).

Para meditar: Hebreos 12:28-29; Hebreos 12:22.

Catecismo Menor de Westminster, Pregunta 50: ¿Qué se requiere en el segundo mandamiento? El segundo mandamiento requiere que recibamos, observemos y guardemos puros e íntegros todo el culto religioso y las ordenanzas que Dios ha instituido en su Palabra.

De la Confesión de Fe de Westminster (21.1): "La luz de la naturaleza muestra que hay un Dios, que tiene señorío y soberanía sobre todo; que es bueno y hace bien a todos; y que, por tanto, ha de ser temido, amado, alabado, invocado, confiado y servido con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas."

Escriba de memoria el texto principal:



Relación con los votos

Este capítulo desarrolla el voto 7 en la faceta de la adoración y el sostenimiento de la obra. Unido a este pueblo (Unidad 7) y bajo su gobierno (Unidad 10), el miembro se reúne para adorar según la Palabra y contribuye a la misión de la iglesia. Los medios que Dios usa en esa adoración —los sacramentos— son el tema de las Unidades 12 a 14.

Para conversar en clase

  1. El capítulo presenta la adoración como experiencia personal, estrategia, espectáculo o trámite. ¿Cuál de esas maneras de pensar ha influido más en usted, y qué tienen todas en común?

  2. El principio regulador enseña que Dios determina los elementos de su adoración. ¿Por qué este principio protege tanto la santidad de la adoración como la libertad de conciencia del creyente?

  3. El día del Señor es memoria de la resurrección y anticipo del reposo eterno. ¿Qué tendría que cambiar en la organización de su semana para recibirlo verdaderamente como don?

  4. Cuando la iglesia se reúne, participa ya de la asamblea celestial. ¿Cómo cambia esa verdad su manera de mirar una congregación pequeña, un canto imperfecto o un domingo ordinario?

Algo que debo conversar. Después de esta unidad, ¿queda alguna duda, desacuerdo o experiencia anterior que deba hablar personalmente con un pastor o anciano?

Oración

Dios santo, fuego consumidor y Padre que busca adoradores: gracias porque nos convocas a tu presencia y nos sirves con tu Palabra y tus sacramentos. Enséñanos a adorarte como tú mandas, a recibir el día del Señor como un don y a servirte con temor y reverencia, sabiendo que en la asamblea de tu pueblo nos acercamos ya al monte de Sion. Por Jesucristo. Amén.

Lo que debo recordar

  • ✓ Dios decide cómo ser adorado (principio regulador).
  • ✓ La adoración es pactual: Dios da, el pueblo responde.
  • ✓ El día del Señor es un don, no un estorbo.
  • ✓ Sostener la obra es parte de la adoración.

Notas personales