Unidad 17 — Confesar a Cristo ante el mundo

Unidad 17 — Confesar a Cristo ante el mundo

Capítulo 17 del libro: El miembro como confesor

Texto bíblico principal: "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable." — 1 Pedro 2:9

Esto importa para la membresía porque pertenecer al cuerpo de Cristo implica confesar la fe con la vida, con la palabra y con una perseverancia que no se avergüenza de su Señor.

Para esta sesión: lea el capítulo 17 completo, con la Biblia abierta.

Antes de leer

  1. ¿Le resulta más fácil vivir su fe con la conducta o nombrarla con palabras? ¿Por qué?


  1. ¿Ha callado alguna vez por temor a lo que otros pensaran? ¿Cómo lo recuerda?


  1. Escriba una pregunta que tenga sobre dar testimonio de Cristo ante el mundo.


Con la Biblia abierta

  1. Lea 1 Pedro 3:14-16. Subraye con qué actitud debe darse "razón de la esperanza".

  1. Lea Lucas 22:54-62 y Juan 21:15-19: anote cómo cayó Pedro y cómo lo restauró Cristo.

Lo esencial

Todo miembro es confesor. La profesión pública no es un acto que termina el domingo de la recepción: inicia una vida de confesión. El creyente pertenece a un "real sacerdocio" llamado a anunciar las virtudes de Aquel que lo sacó de las tinieblas. Confesar a Cristo es tarea de todo miembro, no solo de los pastores; y se hace con la vida y con la palabra, sin separar una de otra.

Vida y palabra, sin avergonzarse. Una conducta respetable no sustituye el nombrar a Cristo: la luz alumbra para que otros glorifiquen al Padre, y eso pide tanto buenas obras como palabras que expliquen de dónde viene la esperanza. Esa confesión se da "con mansedumbre y reverencia", no con arrogancia. Y cuesta: el temor hace callar, como calló Pedro. Pero el fracaso no es la última palabra —Cristo restauró a Pedro y lo devolvió al servicio—, y quien ha caído por miedo puede ser levantado y volver a confesar.

El Testigo fiel confiesa por nosotros. El consuelo del confesor no está en su propia valentía, sino en Cristo, el Testigo fiel, que prometió confesar delante del Padre a quienes lo confiesan delante de los hombres. Adán falló como testigo de la Palabra, e Israel también; pero Cristo confesó la buena confesión y venció. Unido a él, el miembro confiesa no desde el miedo, sino desde la certeza de que su Señor ya lo ha reconocido como suyo.

Palabras que debo comprender

Confesar a Cristo. Reconocerlo delante de los hombres, con la vida y con la palabra, sin avergonzarse de él. Importa porque es tarea de todo miembro, no solo de los oficiales.

Real sacerdocio. El pueblo de Dios, apartado para anunciar sus virtudes al mundo. Importa porque describe la vocación confesante de cada creyente.

Dar razón de la esperanza. Estar preparados para explicar, con mansedumbre y reverencia, por qué esperamos en Cristo. Importa porque une la conducta con la palabra que la explica.

Testigo fiel. Cristo mismo, que confesó la buena confesión y confiesa delante del Padre a los suyos. Importa porque el consuelo del confesor descansa en él, no en la propia valentía.

Restauración. La obra de Cristo que levanta al que cayó —como a Pedro— y lo devuelve al servicio. Importa porque el temor o el fracaso no son la última palabra para el confesor.

Para profundizar. Confesar con la vida y confesar con la palabra no compiten: una vida sin palabras deja mudo el testimonio, y palabras sin vida lo desmienten. Cristo pide ambas.

Examine la enseñanza

  1. ¿Por qué la profesión pública es el comienzo de una vida de confesión, y no un acto que ya quedó atrás?


  1. ¿Por qué una vida moralmente respetable no basta, si no se acompaña de nombrar a Cristo?


  1. ¿Qué significa dar razón de la esperanza "con mansedumbre y reverencia"?


  1. ¿Qué enseña la caída y la restauración de Pedro a quien ha callado por temor?


  1. ¿En qué consuela saber que Cristo, el Testigo fiel, confiesa delante del Padre a quienes lo confiesan?


Examine su comprensión y disposición

  1. ¿Hay alguna ocasión en que haya callado por temor y que todavía pese sobre su conciencia? Conviene conversar esta respuesta con un pastor o anciano.


  1. ¿En qué lugares y delante de qué personas lo ha puesto Dios para dar testimonio de Cristo con su vida y su palabra?


  1. Un caso. Un compañero le pregunta por qué usted cree; usted siente miedo de sonar extraño. ¿Cómo lo ayuda este capítulo a responder con mansedumbre y sin avergonzarse?


Errores que debo evitar

Marque los que reconozca como errores, y comente en clase por qué lo son:

  • ☐ Confesar a Cristo es tarea solo de pastores y evangelistas.
  • ☐ Basta una vida decente; no hace falta nombrar a Cristo.
  • ☐ El testimonio se impone con arrogancia, no con mansedumbre.
  • ☐ Quien ha callado por temor ya no puede volver a confesar.

Para confesar

Este capítulo desarrolla los votos 6 y 8: la santidad que no se conforma al mundo y la fidelidad que no se avergüenza de Cristo ni de sus hermanos. La confesión pública del día de la recepción se prolonga en una vida entera de confesión.

¿Qué significa, con sus propias palabras, confesar a Cristo con la vida y con la palabra en el lugar donde Dios lo ha puesto?




Para memorizar

Texto principal: "Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros" (1 Pedro 3:15).

Para meditar: Mateo 5:16; 1 Pedro 2:9.

Catecismo Menor de Westminster, Pregunta 102: ¿Qué pedimos en la segunda petición? En la segunda petición, que es: "Venga tu reino", pedimos que el reino de Satanás sea destruido; que el reino de la gracia sea adelantado, y que nosotros y otros seamos traídos a él y guardados en él; y que el reino de la gloria sea apresurado.

De la Confesión de Fe de Westminster (8.1): "Agradó a Dios… escoger y ordenar al Señor Jesús, su Hijo unigénito, para ser el Mediador entre Dios y el hombre, el Profeta, Sacerdote y Rey".

Escriba de memoria el texto principal:



Relación con los votos

Este capítulo desarrolla los votos 6 y 8 desde su cara pública: la santidad y la fidelidad se hacen testimonio ante el mundo. La confesión que el miembro hizo ante la congregación (Unidad 15) se prolonga en una confesión de toda la vida, sostenida por el Testigo fiel.

Para conversar en clase

  1. ¿Ha pensado su profesión pública como un acto ya concluido o como el comienzo de una confesión que debe acompañar toda su vida?

  2. ¿Hay alguna ocasión en que haya callado por temor y que todavía pese sobre su conciencia? ¿Qué le enseña la restauración de Pedro?

  3. ¿Por qué una vida moralmente respetable no sustituye la necesidad de nombrar a Cristo, y qué significa presentar defensa "con mansedumbre y reverencia"?

  4. ¿Cómo lo consuela saber que Cristo, el Testigo fiel, confesará delante del Padre a quienes lo confiesan delante de los hombres?

Algo que debo conversar. Después de esta unidad, ¿queda alguna duda, desacuerdo o experiencia anterior que deba hablar personalmente con un pastor o anciano?

Oración

Señor Jesús, Testigo fiel: tú confesaste la buena confesión y no te avergonzaste de nosotros. Perdona las veces que hemos callado por temor, levántanos como levantaste a Pedro y danos valor para confesarte con la vida y con la palabra, con mansedumbre y reverencia, delante de aquellos entre quienes nos has puesto. Amén.

Lo que debo recordar

  • ✓ Todo miembro es confesor, no solo los pastores.
  • ✓ Confieso con la vida y con la palabra, sin separarlas.
  • ✓ El temor hace callar; Cristo restaura al que cayó, como a Pedro.
  • ✓ El Testigo fiel confiesa delante del Padre a los suyos.

Notas personales