El verdadero arrepentimiento · Parte 2 de 6

El verdadero arrepentimiento — 2. Aflicción por haber ofendido a Dios

15 de julio de 20263 min de lecturaRev. Rodrigo Andrés Espinoza González

Aflicción (vv. 1-2)

David inicia este salmo rogando desesperadamente, que Dios le muestre compasión o misericordia, usando el sustantivo [ḥésed] que es definido como: solidaridad, amor, bondad, lealtad, compromiso, amabilidad, buenas acciones.[1] Este término se usa a menudo se usa para señalar el amor inagotable de Dios, un amor que se relaciona con su fidelidad al pacto. La misericordia es de hecho es la única base para que cualquier pecador se acerque a Dios. No podemos acercarnos a Dios sobre la base su justicia, en tal caso ningún hombre podría permanecer en pie ante Él (Sal. 130:2). La única razón por la que un pecador puede acudir a Dios es su misericordia.

¿Cómo puede un pecador saber que puede ser recibido por Dios sobre la base de su misericordia? La razón es que Dios ya se había revelado a Moisés de esta manera cuando pidió ver su gloria: "Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente." (Ex. 33.19, RVR60). Así que David como un pecador afligido a causa de haber ofendido a Dios, sabe que puede acercarse a Dios sobre esta base.

En los salmos este sustantivo "misericordia" esta acompañado de palabras como: Abundante (Sal. 5:7 – Sal. 69:13), Maravillosa (Sal. 17:7), perpetua (Sal. 25.6), preciosa (Sal. 36.7), grande (Sal. 86:13), continua (Sal. 52.1), Antiguas (Sal. 89:49), es para siempre (Sal. 100:5 – Sal. 118 – Sal. 136), Mejor que la vida (Sal. 63:3), por esta misericordia Dios es digno de alabanza (Sal. 107), Es más grande que los cielo (Sal. 108:4), es buena (Sal. 109.21), es consoladora (Sal. 119:76) y vivificante (Sal. 119:88). Esto es lo que David esta pidiendo a Elohim, aquel Dios que gobierna todo el universo y que ha conocido lo más intimo de su corazón descubriendo su maldad. David sabe qué Dios tiene multitud de misericordia para ofrecerle.

David esta afligido, no por las consecuencias de su pecado como lo estuvo Esau al perder su primogenitura (Gn. 27:30-46), o como Saúl que temía perder su honra ante el pueblo por su Rebelión (1 S. 15:24-31), la aflicción de David estaba centrada en Dios, esta es una marca del verdadero arrepentimiento, es una aflicción por haber ofendido al Señor.

Veamos las palabras que usa el salmista para describir su condición, en primero lugar, él se está considerando como alguien muy manchado, por esto pide ser muy limpio. En segundo lugar vemos que usa el sustantivo עָֹון (ʿā·wōn) para señalar su condición de culpable, el diccionario dice que esta palabra enfatiza la responsabilidad o culpabilidad causada por el mal incurrido (Éx. 34:7)[2], así que David no se excusa, el asume la responsabilidad por lo que hizo delante de Dios.

En tercer lugar, vemos como él describe su pecado como una rebelión (ּפֶׁשַע) contra Dios, él traspaso los limites de la ley moral de aquel que gobierna el universo. Él se ve a sí mismo como un hombre muy perverso al usar la palabra maldad (עָֹון) aún dice que su corrupción es radical el versículo 5, es decir que ha pecado por que es un pecador desde la matriz. Además, al usar la palabra pecado (חַּטָאת) reconoce que se ha quedado corto en cuanto al fin principal del hombre que es glorificar a Dios y gozar de Él.

En resumen, David esta afligido por fracasar y deshonrar a Dios, así que según el conocimiento que tiene de Él, se acerca clamando por su abundante misericordia. Esta es la primera característica del arrepentimiento verdadero.

Notas

  1. Pedro Ortiz V., Lexico Hebreo-Español y Arameo-Español (Miami: Sociedades Bíblicas Unidas, 2000).
  2. James Swanson, Diccionario de idiomas bíblicos: Hebreo (Bellingham, WA: Lexham Press, 2014).
Salmo 51ArrepentimientoVida cristiana